Síndrome nefrótico: Problemas de filtración del riñón en perros
Urgencia: Lo antes posible
Pronóstico: Malo

El síndrome nefrótico se produce cuando las células de filtración del riñón, llamadas podocitos, ubicadas en los glomérulos del riñón, se dañan debido a complejos inmunes en la sangre o debido a los densos depósitos de proteína dura, acumulación que recibe el nombre de amiloidosis. Los perros que padecen del síndrome nefrótico sufren proteinuira, trastorno en donde se pierde demasiadas proteínas, dos de ellas esenciales para el cuerpo como son la albúmina y la antitrombina III. También, pueden perderse proteínas que controlan la tasa metabólica del cuerpo.

Síntomas

Hinchazón de las extremidades, dificultad para respirar, color de la piel púrpura o azulada, agrandamiento abdominal, hemorragia o desprendimiento de retina e hinchazón del nervio óptico debido a la presión arterial alta.

Causas

Es una enfermedad mediada por inmunidad.

Diagnóstico

Deberá proporcionar un historial completo de la salud de su perro, incluido un historial de síntomas y la naturaleza del mismo. Su veterinario ordenará un perfil químico de sangre un hemograma completo, análisis de orina y panel de electrolitos acompañado de un  examen físico.

La electroforesis de proteínas puede ayudar a identificar qué proteínas se están perdiendo en la orina a través de los riñones para que se pueda establecer un pronóstico. Las imágenes de rayos X y ultrasonido mostrarán si ha habido una pérdida de detalles en la cavidad abdominal debido a la filtración de líquido en la cavidad abdominal. Si la enfermedad glomerular es la causa del síndrome nefrótico, también se puede observar un leve agrandamiento de los riñones.

Tratamiento

La mayoría de las mascotas  pueden ser tratadas de forma ambulatoria, pero si su perro muestra signos de desechos nitrogenados graves en el torrente sanguíneo, presión arterial alta o vasos bloqueados debido a coagulación, deberá ser hospitalizado Su veterinario puede recetarle medicamentos para detener la pérdida de proteínas en la orina de su perro y aumentar su presión arterial.

Su veterinario programará citas de seguimiento para su perro a partir de un mes después del tratamiento inicial, y luego nuevamente en intervalos de tres meses para el año siguiente. En cada visita, se realizará exámenes de rutina para controlar la función renal. Mientras tanto, deberá limitar la actividad del can para prevenir la enfermedad tromboembólica, ya que la coagulación de la sangre es limitada. También, se le suministrará una dieta especializada, baja en proteína y sodio. 

La glomerulonefritis y la amiloidosis son progresivas. Si la causa subyacente no se puede resolver, su perro eventualmente perderá toda la función renal. El pronóstico para la enfermedad renal en etapa terminal es malo.