Artrosis y Artritis canina: Enfermedad degenerativa de las articulaciones
Urgencia: Lo antes posible
Pronóstico: Bueno

La artritis corresponde a la inflamación de las articulaciones que puede ser reversible mientras que la artrosis es el término que se refiere a la inflamación crónica de las articulaciones causadas por el deterioro del cartílago articular. 

Por otro lado, la osteoartritis se define como el deterioro progresivo y permanente a largo plazo del cartílago que rodea las articulaciones. Los perros más viejos tienen un riesgo más alto en padecer alguna de las tres.  

Síntomas

Baja actividad, cojera ocasional y rigidez al andar que empeora con el ejercicio.

Causas

La artritis normalmente está causada por infecciones, traumatismos o enfermedades inmunomediadas. La inflamación y los dolores articulares pueden desaparecer si se tratan correctamente.

En la artrosis hay un desgaste anormal de las articulaciones y cartílago. Normalmente se debe a malformaciones como la displasia de cadera o codo al nacer, dislocación de la rótula o el hombro, edad, genética, osteocondritis o la obesidad que aumenta el estrés en las articulaciones.

Diagnóstico

Se puede hacer un diagnóstico basándose en la evaluación de los síntomas históricos, además el examen físico revelará la disminución del rango de movimiento, marcha rígida, deformidad, dolor e hinchazón de las articulaciones.  

Tratamiento

La artritis se puede curar y el veterinario abordará la causa que estuviera provocanndo la inflamación de las articulaciones. Si fuera una infección recetará antibióticos y si fuera un problema autoinmune rebajará la actividad del sistema inmune con corticoides. Sin embargo, con la artrosis, lo único que podrá hacer será controlar controlar los signos y síntomas de la enfermedad.

La intervención quirúrgica puede ayudar retardar la progresión de la enfermedad: incluye procedimientos reconstructivos, extracción o reemplazo de articulaciones o la extirpación quirúrgica de factores agravantes como fragmentos de hueso o cartílagos en una articulación.

La terapia física como ejercicios de movimiento, natación y masajes son beneficiosos para mantener y aumentar el movimiento de la articulación. El dolor se puede controlar con terapia de calor y frío. 

Es recomendable limitar la actividad del perro a un nivel que no agrave los síntomas y el dolor. Además, a veces se recomienda una dieta que incluya ácidos grasos omega para disminuir la inflamación. El ejercicio suave acompañado de una dieta adecuada también puede prevenir la obesidad y evitar así el estrés en las articulaciones.