Después de realizar un examen físico y tomando en consideración el historial médico del perro, el veterinario realizará análisis de sangre completo, perfil sanguíneo químico y un análisis de orina. Adicionalmente, se tomarán muestras de líquidos para determinar la causa y pruebas de gusano del corazón.
Las imágenes de rayos X y ecografía sirven para obtener una mejor comprensión de la condición cardíaca del perro. Igualmente, el electrocardiograma es útil para examinar cualquier anomalía en la conducción eléctrica cardíaca.