Fiebre de Shar Pei
Urgencia: Atención inmediata
Pronóstico: Malo

Conocida también como la fiebre familiar del Shar Pei, es un trastorno inmunoreactivo hereditario de la raza, caracterizado por fiebre episódica y corvejones inflamados, zona donde se concentran los movimientos de flexión y extensión de las extremidades posteriores de los canes. Al no recibir tratamiento a tiempo, puede ocasionarse una acumulación excesiva de la proteína amiloide en todo el cuerpo y provocar insuficiencia renal y hepática.

Síntomas

hinchazón en los corvejones, resistencia a moverse, pérdida de apetito y de peso, dolor abdominal, dolor en las articulaciones, letargo, deshidratación, respiración pesada y fiebre (máximo de 24 a 36 horas).

Causas

Infecciones crónicas, inflación, enfermedades del sistema inmune o cáncer son algunas de las causas que pueden generar amiloidosis secundaria o reactiva. Otras hipótesis sugieren que la desregulación de los procesos inmunes e inflamatorios predispone a la raza al trastorno. Ya que se trata de una enfermedad hereditaria, los síntomas comienzan aparecer a los 18 meses de edad, aunque también se han visto casos en que los síntomas aparecen a los 3-4 años.

Diagnóstico

Debe proporcionar un historial completo a su veterinario, indicando la aparición y naturaleza de los síntomas. A continuación, se realizará un examen físico acompañado de un perfil bioquímico, hemograma completo (CSC) y análisis de orina. En este último se podrá manifestar el aumento de creatina de menos uno (normal) a más de trece. 

También se realizará pruebas para descartar o identificar las posibles causas subyacentes de la enfermedad, estas pruebas son: serología de Ehrlichia sp. y Borrelia sp., exámenes de lombrices cardíacas, la prueba de Coombs, las pruebas del factor de artritis reumatoide y un perfil de coagulación, que puede ayudar a descartar una enfermedad hepática. Las radiografías de tórax y ecografías abdominales permitirán evidenciar cualquier anomalía hepática y/o renal. Por otro lado, un análisis de líquido sinovial puede mostrar una inflamación aguda. 

Tratamiento

Dependerá principalmente de la causa subyacente. Si el dolor y la fiebre disminuyen con antiinflamatorios no esteroideos, el perro puede ser tratado de forma ambulatoria. Por el contario, si el can muestra signos de anorexia, fiebre, cojera, dolor específico, vómitos y/o diarrea, líquido en el estómago u obstrucción del flujo de bilis en el hígado (colestasis), el tratamiento debe ser hospitalario. Aquellos que sufran insuficiencia orgánica, coagulo de sangre y trombosis de la vena renal deben ser puestos en cuidados intensivos de inmediato.  Los antibióticos, la terapia de fluidos, la terapia de oxígeno y las transfusiones de sangre también se brindan caso por caso.

Dado que no existe cura para la enfermedad, puede observarse un desgaste si la condición ha progresado más allá de la etapa en la que el medicamento es beneficioso. Por ser de carácter hereditario, se le recomendara no reproducir al Shar- Pei afectado.