Enfermedad sistémica autoinmune en gatos
Urgencia: Lo antes posible
Pronóstico: Reservado

El lupus eritematoso sistémico es un trastorno autoinmune es decir, el organismo ataca a células sanas del organismo como si fueran enfermedades que necesitan ser destruidas; caracterizada por la formación de anticuerpos contra una amplia gama de antígenos. Mayormente, el trastorno se desarrolla a los 6 años, pero puede ocurrir a cualquier edad.

Síntomas

Los factores genéticos, ambientales, farmacológicos e infecciosos pueden desempeñar un papel importante en la aparición de signos clínicos como el letargo, la pérdida de apetito o la fiebre. El resto de síntomas dependen de la localización de los complejos inmunes, junto con la especificidad de los autoanticuerpos. 

1.- Musculoesquelético; Deposición de complejos inmunes en las membranas sinoviales (el tejido blando que recubre las superficies dentro de las articulaciones)

  • Articulaciones hinchadas y/o dolorosas 
  • Cojera 
  • Dolor o desgaste muscular

2.- Cutáneo: La deposición de los complejos inmunes en la piel

  • Lesiones de la piel
  • Lesiones simétricas o focales en la piel: enrojecimiento, escamas, úlceras, despigmentación y/o pérdida de cabello.
  • Puede desarrollarse una úlcera en las uniones mucocutáneas y en la mucosa oral, una región de la piel que comprende tanto la mucosa como la piel cutánea; éstas se producen principalmente cerca de los orificios del cuerpo en los que se detiene la piel externa y comienza la mucosa que cubre el interior del cuerpo (por ejemplo, la boca, el ano, las fosas nasales)

2.- Renal/urológico: La deposición de los complejos inmunes en el riñón

  • Hepatoesplenomegalia: aumento de tamaño del riñón y del hígado
  • Autoanticuerpos contra eritrocitos, leucocitos o plaquetas (glóbulos rojos y blancos)
  • Linfadenopatía: inflamación de los ganglios linfáticos

Otros sistemas orgánicos pueden verse afectados si hay depósitos de complejos inmunes o anticuerpos, o cuando las células mediadas por células T (linfocitos) atacan

Causas

La causa de los lupus eritematosos sistémicos es desconocida, no obstante, la exposición prolongada a la luz ultravioleta constituye un factor de riesgo.

Diagnóstico

Después de proporcionar el historial clínico de su mascota, su veterinario realizará un examen físico completo junto a un perfil sanguíneo químico, un hemograma completo y un análisis de orina. Partiendo de los resultados y los signos evidentes de la enfermedad, se ordenará una prueba de anticuerpos antinucleares (anticuerpos que arremeten contra las proteínas normales) y sus resultados podrán revelar un gran número de anticuerpos, indicando un posible trastorno autoinmune.

Tratamiento

El tratamiento a seguir dependerá inicialmente de la condición en la que su gato se encuentre. Si el gato estuviera en un estado de crisis hemolítica, podrá requerir de trasfusiones de sangre. Por el contrario, si la afección no fuera grave, su mascota podría recibir un tratamiento ambulatorio. 

El veterinario podrá suministrarle prednisona, o prednisolona durante 10 días. Si no se observa mejoría durante ese periodo de tiempo, se podrá añadir al tratamiento la azatioprina. Una vez que los síntomas hayan disminuido, se disminuirá la dosis de azatioprina lo máximo posible.  

El pronóstico en gatos con lupus eritematoso es reservado, en especial si la mascota sufre de insuficiencia renal. Por tratarse de una enfermedad progresiva, se requerirá de terapia con fármacos inmunosupresores por largo tiempo. 

Mientras administre el tratamiento en casa, su gato tendrá que descasar en un lugar tranquilo, de ser posible en una jaula por corto tiempo, hasta que pueda moverse de forma segura. Evite la exposición a luz solar, en especial durante la mañana y al mediodía. Si se le ha diagnosticado de insuficiencia renal, necesitará de una dieta estricta, baja en proteínas. 

Es recomendable no criar animales diagnosticados con el trastorno. Al iniciar el tratamiento en casa, su veterinario programará citas semanales a fin de evaluar de cerca la efectividad del tratamiento y controlar los posibles efectos secundarios.