Hernia umbilical en perros
Urgencia: Lo antes posible
Pronóstico: Bueno

La hernia umbilical es un desplazamiento de órganos o tejidos abdominales. Se produce cuando se cierra mal el anillo umbilical. El anillo umbilical es un agujero en los músculos abdominales por donde pasa el cordón umbilical durante la gestación para que se nutra el feto. Al nacer, este agujero debería cerrarse completamente pero no siempre es así.


Síntomas

El síntoma más evidente es la aparición de un bulto en medio del abdomen. Normalmente el bulto desaparecerá con la presión. También podría no desaparecer y entonces sería más peligroso porque podría quedar estrangulado algún punto del aparato digestivo. En estos casos, los bultos suelen ser duros y dolorosos.

En el segundo caso, el estrangulamiento también podría producir síntomas como la falta de apetito o los vómitos.


Causas

Normalmente es un problema congénito. Simplemente al nacer no se cerró el anillo umbilical por un tema genético.

Sin embargo, en otros casos la hernia umbilical aparece por traumatismos o por problemas en el parto. Los problemas más usuales en el parto que provocan una hernia umbilical son demasiada presión al cortar el cordón umbilical o cortar demasiado cerca de la pared abdominal.


Diagnóstico

El veterinario primero preguntará por los síntomas detectados y por el historial médico. Si sospechara de la hernia umbilical realizará una inspección física del abdomen. El veterinario palpará el anillo umbilical para confirmar el diagnóstico.

El veterinario también utilizará herramientas de imagen como la ecografía para confirmar que no se trata de un absceso o tumor cutáneo. La ecografía también servirá para ver cuál es el contenido puesto que de ello depende la urgencia y el tratamiento.


Tratamiento

En hernias pequeñas en cachorros, lo más habitual es esperar para ver si se fortalecen los músculos abdominales y se cierra la hernia. Sin embargo, si el perro tiene más de 6 meses o la hernia es grande se necesitará una cirugía para cerrar la hernia umbilical.

Si la hernia abdominal estuviera estrangulada habría que actuar con urgencia para evitar que el trozo de intestino atrapado provoque una infección generalizada o peritonitis.