Uveitis anterior en perros
Urgencia: Lo antes posible
Pronóstico: Reservado

La uveítis anterior es la inflamación del tejido oscuro o úvea, ubicado en la parte frontal del ojo. Es una condición dolorosa que afecta al iris del perro y el tejido pupilar contiguo, pudiendo amenazar la visión de la mascota.

Si se inflama la uvea del ojo, se rompe la barrera que separa la sangre del interior del ojo y deja pasar células que enturbian el líquido ocular.


Síntomas

Dolor, fotofobia, enrojecimiento del ojo, descargas y lágrimas excesivas. El ojo del perro experimenta cambios: bizco, es más blando, está nublado o sin brillo, la pupila es inusualmente pequeña, el color del iris puede ser desigual o puede ser diferente de lo normal.


Causas

La uveítis anterior puede ser provocada por enfermedades autoinmunes, tumores, traumas, enfermedades metabólicas, infecciones (de naturaleza parasitaria, bacteriana, fúngica o viral) o por la entrada de la proteínas del cristalino en el líquido ocular.

Diagnóstico

El veterinario realizará un examen físico completo utilizando un oftalmoscopio a fin examinar la parte frontal del interior y posterior del ojo para medir la presión ocular. Asimismo, se realizará un hemograma completo y un perfil bioquímico para detectar enfermedades autoinmunes, agentes infecciosos u otras afecciones subyacentes.

Si el veterinario sospechara de la enfermedad realizará una tonometría y la presión introcular suele estar por debajo de 10 mmHg. Adicionalmente, se podrán realizar ecografías y radiografías del ojo junto un aspirado para un examen microscópico.


Tratamiento

El tratamiento inicial consiste en aplicar gotas o ungüentos así como medicamentos orales para minimizar el dolor y la inflamación. El veterinario recetará antiinflamatorios y atropina para relajar la pupila y aliviar el dolor.

Si la inflamación estuviera provocada por una infección de origen bacteriano, se le prescribirá un antibiótico tópico, y si el origen fuera fúngico entonces se suministrará antifúngicos. Si la causa fuera un tumor o cáncer, el tratamiento sería más agresivo y lo más recomendable normalmente será la extirpación quirúrgica del ojo.

Sigue las instrucciones del veterinario y administra correctamente los ungüentos y gotas al ojo de tu mascota para evitar que la inflamación progrese. Observa diariamente con detenimiento los ojos de tu perro para detectar cualquier cambio y programa citas de seguimiento con el veterinario para examinar la integridad del ojo y del tejido circundante.