Mielopatía embólica fibrocartilaginosa en perros
Urgencia: Lo antes posible
Pronóstico: Reservado

Es una mielopatía isquémica o sea que se produce por falta de irrigación sanguínea en la columna vertebral. En la mielopatía embólica fibrocartilaginosa, la falta de irrigación se produce por culpa de un émbolo fibrocartilaginoso que proviene del anillo fibroso del disco intervertebral y que tapona el paso de la sangre. El pronóstico depende de la ubicación del tapón y del grado de lesión de la médula espinal. Una vez taponada la irrigación, se producirá una necrosis de los tejidos de la médula espinal.

Afecta normalmente a perros de tamaño grande.


Síntomas

Dolor repentino y severo, el perro puede llorar en el momento de la lesión, debilidad, parálisis parcial y descoordinación. El perro puede estabilizarse en 12-24 horas. Generlamente la lesión no es simétrica porque depende de dónde se produzca el taponamiento (el 90% de los casos no hay una lesión simétrica).

Causas

El causante de la mielopatía es el émbolo fibrocartilaginoso que proviene de un anillo fibroso de los discos intervertebrales.

Diagnóstico

Para un correcto diagnóstico, el veterinario primero preguntará por el historial clínico del perro (anamnesis). Conviene descartar otras patologías como pueden ser las hernias. 

La resonancia magnética será lo más efectivo para confirmar la enfermedad porque se podrá observar una zona brillante que corresponde a un edema dentro de la médula sin que haya un disco presionando. Si no fuera posble la resonancia, el veterinario también podría realizar una mielografía (prueba de imagen de contraste con anestesia) para descartar otras causas.

Lo que sí servirá para un diagnóstico definitivo es la histopatología ya que permitirá apreciar el émbolo y la necrosls de la médula espinal.

Tratamiento

En este caso no sirve la cirugía y el veterinario  puede tratar la enfermedad con corticoesteroides para reducir la inflamación. A parte de reducir la inflamación hay que esperar para ver cómo evoluciona el perro. Si durante el colapso inicial que provoca el taponamiento, el perro no pudiera andar debería descansar pero si no fuera así, puede seguir moviéndose con cierta prudencia puesto que no hay ninguna patología compresiva. 

La mayoría de los perros necesitarán un proceso de rehabilitación para recuperar un movimiento normal. El pronóstico suele ser bueno siempre que el perro mantenga la sensibilidad en las patas durante el bloqueo.