Los síntomas, además de la fiebre, dependen en gran medida de los sistemas afectados. Los síntomas articulares más comunes son la inflamación simultánea de varias articulaciones (conocida como poliartritis), dificultad para moverse y signos generales de incomodidad. Si el sistema afectado es el respiratorio, los síntomas más comunes son: tos, estornudos, secreción nasal o incluso neumonía. También pueden aparecer signos oculares como ojos enrojecidos, secreción ocular o conjuntivitis. Si está afectado el sistema urogenital pueden producirse infecciones de orina, inflamaciones en órganos genitales, infecciones uterinas, infertilidad o aborto.