La enfermedad no tiene cura. No es posible ""arreglar"" el gen mutado. Sin embargo se pueden combatir los problemas hemorragicos que puede acarrear la enfermedad. Puede ser necesaria una transfusión de plaquetas en algunos casos. No debe asustarnos esta posibilidad, se realiza como si le aplicáramos un suero y puede salvar la vida de nuestro mejor amigo.
Los perros con hemofilia hereditaria necesitarán de medicación específica que determinará el veterinario. En algunos casos, se podría recetar la desmopresina para estimular la liberación del factor VIII de coagulación. En estos casos, será necesario plantearse con seriedad la castración del animal para evitar que se reproduzca.