La quimioterapia es útil sobre todo cuando las células cancerosas se han extendido a varias áreas del cuerpo. Si el tumor aún no ha metastizado, se podrá extirpar quirúrgicamente. El veterinario tiene que asegurar que quede todo limpie y deberá extirpar unos centimetros de tejido sano de alrededor. En caso que el tumor sea profundo en alguna extremidad, la mejor opción es la amputación de la extremidad afectada.
A medida que el perro mejore, el veterinario programará controles de progreso. En caso de administrársele quimioterapia, el perro podrá experimentar efectos secundarios. Es aconsejable mantener una comunicación abierta con el veterinario.