Hipertiroidismo en gatos
Urgencia: Lo antes posible
Pronóstico: Bueno

El hipertiroidismo es una enfermedad causada por la producción elevada de la tiroxina, hormona tiroidea que aumenta la actividad del metabolismo. 

El hipertiroidismo es raro y ocurre con mayor frecuencia en gatos con carcinoma de tiroides o en gatos a los que se han administrado medicamentos para tratar el hipotiroidismo.


Síntomas
  • Pérdida de peso
  • Aumento del apetito
  • Mala condición corporal
  • Vómitos
  • Diarrea
  • Beber más de lo habitual
  • Orinar más de lo habitual
  • Respiración rápida
  • Dificultad para respirar
  • Soplo cardíaco
  • Ritmo cardíaco acelerado
  • Hiperactividad
  • Glándula tiroidea hinchada (bulto en el cuello)
  • Uñas engrosadas


Causas

La repuestas a medicamentos empleados para tratar el hipotiroidismo puede llevar a una producción descontrolada de tiroxina. La presencia de nódulos tiroideos ocasionan exceso de hormonas tiroideas y, también, el cáncer de tiroides puede conducir a la producción elevada de tiroxina.

Diagnóstico

Un diagnóstico preliminar implica apreciar la palpitación de la glándula que se agranda a medida que avanza la enfermedad. Las pruebas estándar de laboratorio incluyen un conteo sanguíneo completo, perfil bioquímico y análisis de orina. Durante la primera etapa de la enfermedad, el perfil sanguíneo puede revelar concentraciones altas de la hormona tiroidea tetrayodotironina o T4. 

Si su mascota experimenta los síntomas de hipertiroidismo pero aun así los exámenes no son concluyentes, su veterinario realizará otros exámenes de sangre e incluso una gammagrafía de la glándula tiroidea, que consiste en una imagen bidimensional de una fuente de radiación mediante el uso de radioisótopos para ubicar el tejido tiroideo anormal. 

La radiografía de tórax es útil para detectar posible metástasis y la ecocardiografía puede ser útil para evaluar la gravedad del problema miocárdico.

Tratamiento

El tratamiento ambulatorio es suficiente si su mascota responde bien a los medicamentos que inhiben la producción de la hormona tiroidea. Un ajuste de la medicación suele ser suficiente en los gatos que han llegado al hipertiroidismo después del tratamiento por hipotiroidismo. 

Si el hipertiroidismo estuviera motivado por un tumor en la tiroides, la extirpación o el tratamiento por yodo radiactivo podría ser lo más eficaz. Evidentemente requerirá hospitalización y sólo podrá realizarse si el tumor no se encuentra cerca del esófago o de alguna arteria principal. En algunos casos, se puede extirpar parte del tumor y complementar con la radioterapia si no hay existencia o posibilidades de metástasis. 

Una modificación de la dieta suele ser conveniente para mejorar problemas derivados del hipertiroidismo como los problemas de riñón.

Tras iniciar el tratamiento, se programarán citas cada dos o tres semanas durante los primeros tres meses de tratamiento acompañado de un recuento sanguíneo completo para verificar la concentración sérica de la hormona tiroidea. La dosis de medicamentos se ajustará con el fin de mantener la concentración de T4 en el rango bajo normal. 

Si su gato ha sido sometido a la extirpación de la glándula tiroides, se necesitará el seguimiento de cerca para observar la recuperación física del gato. Tras la operación, su mascota podrá experimentar parálisis de la caja de voz y bajos niveles de calcio. Al trascurrir la primera semana postoperatoria, se examinará los niveles de la hormona tiroidea y, posteriormente, cada tres a seis meses. 

En los casos de tumores, el pronóstico es bastante pobre en tumores malignos donde rápidamente hacen metástasis hacia los tejidos y órganos circundantes. Por el contrario, si es benigno, la perspectiva de vida es mucho mejor siendo capaz de recuperarse.