Higroma o bursitis en perros
Urgencia: Lo antes posible
Pronóstico: Bueno

Un higroma es una bolsa de líquido que se encuentra en los puntos de presión ósea. Se produce principalmente en los perros de razas grandes y de edad avanzada. Lo más habitual es que se desarrolle en el codo.

Síntomas

Inflamación blanda y fluctuante normalmente en el codo. Es como un globo y si no está infectado no duela al tocarlo.

Si no se trata a tiempo puede producir una inflamación grave con úlceras, abscesos y fístulas.


Causas

Traumatismos o apoyos repetidos en superficies duras que provocan una inflamación. Se forman por microtraumatismos continuos.


Diagnóstico

Un veterinario experimentado diagnosticrá la enfermedad con sólo la exploración física. Sin embargo, normalmente se realizara una pución con aguja fina para analizar el líquido y descartar infecciones. En condiciones normales, el líquido será amarillento o rosado por el contenido serosanguinolento). El veterinario también puede realizar pruebas de imagen para descartar tumores y bursitis articular que es una inflamación de la articulación qu eno de la piel.


Tratamiento

Lo primero sería proporcionar un lecho acolchado y blando para que el perro pueda descansar sin presión sobre las heridas.

Si se detecta de forma precoz, suele ser suficiente con un tratamiento con hielo, compresión con vendaje de la articulación afectada, prescripción de antiinflamatorios y descanso para no forzar la articulación. El vendaje debería cambiarse a diario durante un par de semanas.

Algunos veterinarios son partidarios de drenar el líquido con una aguja fina pero corremos el riesgo de infectar el higroma y tampoco sirve de mucho porque normalmente vuelve a reaparecer. En caso de que hubiera úlcera o infección el veterinario puede recomendar la cirugía para extirpar el higroma. En este último caso puede ser necesario tener que eliminar piel y hacer injertos en la zona afectada para poder drenar y enjuagar. Si el higroma estuviera infectado, también habría que recetar antibióticos.