Fístula arteriovenosa en perros
Urgencia: Lo antes posible
Pronóstico: Bueno

La fístula arteriovenosa es la unión anormal entre una arteria y una vena. En condiciones normales, la sangre fluye de las arterias a los capilares y de los capilares a las venas. Los capilares conducen los nutrientes y el oxígeno hacia los tejidos. Cuando hay una fístula arteriovenosa, la sangre fluye directamente desde la arteria a la vena, pasando por alto algunos capilares. El resultado es que los tejidos recibirán poco o nada de oxígeno. A su vez, el corazón trabajará a un mayor ritmo para compensar la falta de oxígeno, bombeando más sangre hacia el cuerpo pudiéndose desarrollar una insuficiencia cardíaca congestiva de alto gasto.

Síntomas

Los síntomas asociados con una fístula arteriovenosa dependerán en última instancia del tamaño y la ubicación de la fístula. Por lo general la fístula no provoca dolor en la zona.

Si la lesión está en una extremidad, el perro puede mostrar hinchazón, cojera y ulceración con costra gangrenada (el tejido muere y se vuelve verde). Si la fístula causa insuficiencia orgánica el perro puede mostrar distensión del abdomen, debilidad, convulsiones o parálisis. Y si la fístula va asociada con una insuficiencia cardíaca congestiva, el perro mostrará tos, dificultad para respirar, intolerancia al ejercicio y aumento de la frecuencia cardíaca.

Causas

En raras ocasiones, los perros nacen con fístulas arteriovenosa; más bien, suelen estar causadas por un daño traumático en los vasos sanguíneos, malas prácticas durante una cirugía, tumores, inyecciones cerca de vasos sanguíneos o inconvenientes al extraer la muestra de sangre.

Diagnóstico

Deberá proporcionar el historial completo de su mascota junto a posibles incidentes recientes que pudieran haber provocado la condición actual. Tras el examen físico, se realizará un perfil bioquímico, un análisis de orina, un hemograma completo y un panel de electrolitos.

Con la radiografía de tórax se puede evidenciar un corazón agrandado y signos de circulación sanguínea excesiva en los pulmones. La ecografía Doppler es útil para mostrar un flujo turbulento de alta presión en el lugar de la lesión. Sin embargo, para localizar la fístula arteriovenosa, se usará un ecocardiograma y una angiografía o arteriografía. 

Tratamiento

Las mascotas que presenten signos clínicos de la enfermedad, deberán someterse a cirugía. El veterinario se encargará de eliminar las uniones anormales entre los vasos sanguíneos.  No obstante, la fístula puede reaparecer después de la cirugía. En algunos casos, es recomendable la amputación del apéndice afectado. 

La embolización trascatéter es un método relativamente no invasivo que permite la administración de agentes embólicos por medio de catéter dentro de un vaso sanguíneo para restringir el paso del flujo sanguíneo a un área de cuerpo. 

Se programarán citas de seguimiento para monitorear la salud de su mascota después de la cirugía. Su perro deberá guardar reposo y disminuir la actividad física.