Dirofilariosis: enfermedad del gusano del corazón en perros
Urgencia: Lo antes posible
Pronóstico: Malo

La dirofilariasis es una enfermedad causada por el parásito nematodo Dirofilaria immitis, conocido como gusano del corazón. Puede prevenirse con una vacuna que suelen recomendar los veterinarios que evita que los gusanos lleguen a adultos. Las pipetas también son efectivas para evitar las picaduras de los mosquitos.

La gravedad de la enfermedad depende directamente del grado de infestación es decir, de la cantidad de gusanos en el cuerpo del can y su respuesta inmune. Estos gusanos pueden llegar a medir 30 cms. de largo y causan problemas graves porque ocupan un espacio por donde debería estar circulando la sangre.


Síntomas

Los síntomas varían en función de la severidad. En la Clase I a menudo no hay síntomas o sólo una tos ocasional. En la Clase II por lo general presentan tos e intolerancia al ejercicio. Los casos más graves, definidos como clase III, pueden mostrar síntomas de anemia, intolerancia al ejercicio, desmayos, hinchazón de abdomen, pérdida de peso, encías pálidas, y hasta insuficiencia cardíaca crónica.

Algunos perros graves, también pueden presentar presión arterial alta (hipertensión), dificultad para respirar, y latido del corazón extremadamente rápido (taquicardia).


Causas

Los  gusanos del corazón se transmiten a través de la picadura de flebótomos, vectores del nemátodo. El gusano migra desde la herida causada por la picadura del flebótomo a través del cuerpo del perro hasta alcanzar el corazón y los vasos sanguíneos de los pulmones. Este proceso tiene un periodo de duración de 6 meses.  Los gusanos en su etapa adulta, se reproducen y liberan gusanos inmaduros (microfilarias) que se distribuyen al torrente sanguíneo y luego, cuando un flebótomo pica a un perro infectado para alimentarse, las microfilarias entran a las glándulas salivales del insecto, perpetuando el ciclo.

Diagnóstico

El veterinario primero preguntará por los síntomas detectados y realizará una exploración física del perro. Si sospechara de la enfermedad preguntará por viajes realizadas puesto que la dirofilariasis es endémica de áreas tropicales y subtropicales. Normalmente el veterinario empezará con una analítica de sangre y orina y éstas ya podrían revelar la pesencia de proteínas típicas del parásito.

En las radiografías de tórax se podrá evidenciar el agrandamiento de arterias, diagnóstico clave de la enfermedad. Una ecografía también será clave para determinar el número de gusanos que afectan al perro y los daños ya causados en el corazón.


Tratamiento

El tratamiento inicial consistirá en la administración de un adulticida para eliminar los gusanos. Las microfilarias se pueden eliminar con una profilaxis mensual que podría ser administrada en casa. Sin embargo, no suele ser tan fácil porque los gusanos muestros podrían obstruir el flujo sanguíneo y causar una embolia pulmonar. Por eso, en casos de infección severa suele requerirse un periodo de hospitalización para monitorizar la evolución. Si la infestación no logra disminuir después del tratamiento, es probable que se deba realizar un procedimiento quirúrgico para eliminar los gusanos maduros del corazón y de la arteria pulmonar a través de la vena yugular.


Se debe limitar la actividad de su perro por al menos unos cuatro a seis semanas después de la administración del adulticida y, si es necesario, deberá mantenerlo en jaula para restringir su actividad hasta su recuperación. Si el perro realizara alguna actividad que incrementara el ritmo cardíaco estaríamos aumentando las posibilidade de embolia pulmonar. Es recomendable una dieta baja en sodio. Cada cuatro meses se debe realizar una prueba de antígeno para verificar la presencia del gusano. Si la prueba es positiva, se podrá administrar nuevas dosis del adulticida o se realizará el procedimiento quirúrgico tomando en consideración la edad y la gravedad.