El veterinario deberá actuar para detener la evolución. Las zonas de los pulmones que ya han sido afectadas por la mineralización no se podrán recuperar. Para detener el avance primero hay que saber cuál es la causa. Si detrás de la calcificación y la mineralización hay infecciones concurrentes, el veterinario podrá suministrar antibióticos o antimicóticos. Por el contrario, si la causa es una enfermedad metabólica, se le recetarán medicamentos y cambios en la dieta para tratarla. Si la mineralización pulmonar fuera localizada, el veterinario también podría valorar la opción de tratar el problema con una cirugía.
El pronóstico para cualquier afección del sistema respiratorio es reservado. Necesita mantener a su mascota en un espacio tranquilo, alejado de otras mascotas y niños. La actividad física de su mascota será restringida mientras se recupera.