Calcificación y mineralización pulmonar en perros
Urgencia: Lo antes posible
Pronóstico: Reservado

La mineralización y la calcificación pulmonar se caracterizan por la acumulación de calcio mineral en tejidos blandos y la osificación del cartílago en los pulmones. Esta acumulación provoca que los pulmones pierdan su tejido esponjoso y elástico y pierda su capacidad de dilatar y contraer para mover el aire.

La mineralización pulmonar puede estar localizada en un solo lugar o puede extenderse a más de un área del cuerpo, haciendo imposible identificar los depósitos minerales individuales. Cuando la mineralización está extendida en tejidos sanos es más grave y es secundario a una enfermedad metabólica.


Síntomas

Los signos más habituales son tos, cianosis, falta de aliento, frecuencia respiratoria alta, intolerancia al ejercicio y sonidos de respiración anormales.

En ocasiones el perro no muestra ningún síntoma. La calcificación también se puede considerar como una parte normal del proceso de envejecimiento.

Causas

La calcificación localizada está causada por pequeñas lesiones o traumatismos en los pulmones y la extendida o sistémica suele venir por un trastorno metabólico que induce a una alta concentración de calcio. En estos casos puede originarse por hiperadrenocorticismo, por hipercalcemia y/o resorción ósea (eliminación del tejido óseo y liberación de calcio desde la matriz ósea a la sangre).

La calcificación también puede estar causada por enfermedades pulmonares crónicas, por inflamaciones pulmonares o por traumatismos.


Diagnóstico

El veterinario preguntará por el historial médico del perro y los síntomas detectados. También realizará un examen físico completo y solicitará los análisis estándar que incluyen un perfil químico de sangre, un hemograma completo y prueba de orina para conocer el estado de salud general  del perro. En la analítica de sangre el veterinario podría detectar un exceso de calcio y si sospechara de la afección, también se tomarán muestras de tejido de los pulmones para detectar cualquier indicio de mineralización. 

Los rayos X de tórax y la tomografía computarizada son útiles para observar detenidamente el estado de los pulmones y ganglios linfáticos. Al mismo tiempo, ayudarán a comprobar o descartar la presencia de tumores y micosis. 

Tratamiento

El veterinario deberá actuar para detener la evolución. Las zonas de los pulmones que ya han sido afectadas por la mineralización no se podrán recuperar. Para detener el avance primero hay que saber cuál es la causa. Si detrás de la calcificación y la mineralización hay infecciones concurrentes, el veterinario podrá suministrar antibióticos o antimicóticos. Por el contrario, si la causa es una enfermedad metabólica, se le recetarán medicamentos y cambios en la dieta para tratarla. Si la mineralización pulmonar fuera localizada, el veterinario también podría valorar la opción de tratar el problema con una cirugía.

El pronóstico para cualquier afección del sistema respiratorio es reservado. Necesita mantener a su mascota en un espacio tranquilo, alejado de otras mascotas y niños. La actividad física de su mascota será restringida mientras se recupera.