Lo más usual es que un gato con bronquiolitis pueda inhalar aire pero le cueste mucho expulsarlo. Los síntomas son bastantes graves puesto que el gato tendrá dificultades para respirar. Los más habituales son:
- Tos profunda y persistente. Puede empezar con tos seca y después evolucionar a productiva con la presencia de moco.
- Intolerancia al ejercicio y renuencia a moverse. El gato se cansa y se sienta rápido.
- Ruidos respiratorios. Normalmente sibilancias o burbujeo al escuchar su respiración.
- Esfuerzo abdominal para sacar el aire.
- Fiebre o letargo si está causado por una bacteria.
- Dificultad para dormir puesto que el gato al recostarse tendrá dificultades para respirar.
- En casos graves mucosas azuladas por la falta de oxígeno.