Aspergilosis en perros
Urgencia: Lo antes posible
Pronóstico: Bueno

La aspergilosis es una enfermedad que sólo se presenta en perros con problemas en el sistema inmunitario por el contacto con el Aspergillus. El Aspergillus es una especie de moho que normalmente no afecta la salud del perro que se encuentra en el medio ambiente y en sustancias como el polvo, la hierba o la paja.

Existen 2 formas de aspergilosis. La primera es la nasal y ocurre cuando la infección se localiza en la zona de la nariz y la segunda es la diseminada que ocurre cuando afecta a todo el cuerpo.

Síntomas

La aspergilosis nasal presenta dolor nasal, sangrado de la nariz, estornudos, nariz hinchada, secreción nasal a largo plazo de las fosas nasales, que pueden contener moco, pus y / o sangre y pérdida de apetito. En algunos casos, también puede ocurrir la pérdida de pigmento o tejido en la superficie de la piel. Los síntomas de la aspergilosis diseminada en perros pueden aparecer repentina o lentamente durante un período de varios meses e incluyen dolor espinal o cojera debido a una infección y causar inflamación de la médula ósea y los huesos del animal. 

Otros signos que no son específicos de la enfermedad incluyen: fiebre, pérdida de peso, vómitos y anorexia.

Causas

Problemas de inmunodeficiencia en el perro y contacto con el Aspergillus.

Diagnóstico

Para detectar la aspergilosis nasal, el veterinario realizará cultivos fúngicos de la secreción nasals y una rinoscopia (se introduce un pequeño endoscopio por la nariz para examinar la nariz y los mocos). La aspergilosis difusa es más difícil de detectar y suele examinarse la columna vertebral con rayos X.

Tratamiento

El mejor tratamiento se basa en la prevención y es muy importante mantener al perro en un buen estado de saludo para que no les afecte el Aspergillus. En caso de saber que tu perro está débil, sería mejor evitar ambientes donde pueda encontrarse el Aspergillus.

Si no hemos podido prevenirlo, el tratamiento dependerá del tipo de aspergilosis. En el caso que sea nasal, el veterinario aplicará productos antimicóticos directamente en la nariz. Y en el caso que sea diseminada es más difícil de tratar aunque los productos antimicóticos que servirían para reducir los síntomas podrían curar también al perro.